
Jamás pensé que la ilusion tenía tanto poder como para dejar de ser sólo eso y transformarse en lo que es hoy, pero tenías razón en eso de que cuando uno desea algo con el corazón el universo entero se confabula para cumplirlo.
Vivía mirando hasta hace unos días con mis ojos pardo hasta que se toparon nuevamente con tus ojos verdes, y desde ese día me encuentro hechizada por ellos, sumida en un mundo de miradas sinceras y latidos fuertes.
No se en que lugar de tu mirada deje olvidadas mis frases feministas y las luchas en contra de las cadenas de los compromisos, pero ya no tiene importancia, porque de a poco la dureza de mi corazon se va cayendo y mi armadura se oxida. Has transformado la mamonería en delicadeces con sentido y has mirado a la Bea real... la que en verdad es "simplemente Bea".
Y mientras miraba tus ojos noté en su reflejo mis alas y recordé que aún las tengo...recuperé nuevamente mi libertad y ya no la volveré a dejar atrás. Ahora solo ayudame a recobrar la locura, pero no esa que se hunde en la oscuridad y que deprime sino esa que nos hace pensar que podemos cambiar el mundo, que el presente nos pertenece. Esa sana locura que había dejado olvidada tras de mis alas caídas.
Tus ojos verdes son como la lágrima del ave Fenix...sólo que esta vez no busco en ellos mi cura sino que la salud...esa viveza que transmites.
Tus ojos verdes son el tesoro después de una larga espera y un duro camino lleno de vías equivocadas.Son diamantes, la muestra del noble material del que está compuesto tu alma.
Y yo no sé cuanto tiempo nos miraremos a los ojos...dejémosle eso a Dios. Sólo sé que espero que sea tanto tiempo como el que ambos deseamos, pues los anhelos del corazón son los sueños de Dios para nosotros.
Me gustan tus ojos verdes...no sé si te lo había dicho, aunque me parece que sí algunos cientos de veces. Me gustan tus ojos verdes y más que eso tu mirada. Me gusta el motor que los mueve y me fascina el hombre que los lleva puestos, porque ese hombre es lo que siempre había soñado.
Como sabiamente escribió mi madre en un poema
"Yo no te llamo amigo,
para mi eres amado.
Eres la talla justa
del hombre que he esperado"
Hasta aquí mis palabras por hoy...debo guardar otras muchas para mañana. Me aprovecho de este espacio porque puedo gritar lo que siento en la discresion del anonimato, aun cuando tu sabes mejro que nadie quien soy yo.
